top of page

29 de mayo de 2017

Fresas hidropónicas en el corazón del trópico

Sin calificaciones...
Compartir

La hermosura del valle de Constanza y su riqueza gastronómica se funden hasta el punto de palpar la cosecha de dos variedades de fresas: la jordana y la nilsa, que son el origen del proyecto ecológico Al-Andalus Tropical Invernadero (Agrinver Group).

El invernadero utiliza el cultivo hidropónico en ambiente controlado, el cual consiste en un macrotuner, un sistema agrícola que no es completamente cerrado. Este método permite saber con exactitud la cantidad de agua que necesita cada planta y abono, esto se logra gracias a una máquina hecha para medir en gotero estas necesidades.

“Diariamente debo hacer medidas para ver si coincide con lo que la máquina hace. Todo viene programado por un equipo de riego”, resaltó el encargado del invernadero, José Sobrevela.

Formado por unos ocho mil metros y unas 65 mil plantas, en menos de cinco meses ha permitido a sus propietarios reconocer el gran valor económico que genera para Constanza la producción de fresas, además de las favorables condiciones climáticas que permiten cultivar diversos productos agrícolas.

Durante la ruta gastronómica realizada recientemente por la Fundación Sabores Dominicanos, José Sobrevela explicó que las personas que decidieron ejecutar este proyecto vinieron de Armería, España. Los innovadores fueron Miguel Rodríguez y Javier del Águila, quienes apostaron en un clima tropical para la siembra de fresas, como lo es Constanza, República Dominicana.

Sobrevela añadió que Al-Andalus Tropical, es un proyecto con más de 25 años de evolución, luego de montar un sistema de riego que no funcionaba hasta conseguir lo deseado. Aquí no se siembra en la tierra, la planta y su fruto no entran en contacto con el suelo.

El sustrato utilizado para la siembra es la paja de coco dominicana traída desde Nagua, al norte del país. En este sentido, José Sobrevela aseguró “el coco es el que tiene el tipo de PH y la sustancia que necesitamos para la producción, debido a que la paja retiene la humedad y expulsa el agua que no necesita, evitando el encharcamiento, descomposición y retraso de las plantas”.

La primera producción de fresa se recolectó después de los 60 días de la siembra y hasta el momento es para consumo nacional, por no tener la capacidad para cumplir con la demanda de exportación. Los miembros de Al-Andalus Tropical tienen la intención de agregar 15 mil metro más de cultivo de fresas para expandir su mercado.

Amor a la ecología

Los propietarios de Al-Andalus Tropical se preocupan por la salud humana, por lo que no aplican químicos peligrosos que puedan dañar el medio ambiente. Ellos utilizan el método tradicional de poda y revisión de las plantas para descartar cualquier maleza.

Asimismo, las once mujeres que trabajan en el invernadero tienen la responsabilidad de revisar que las fresas estén en óptimas condiciones para su consumo.

De las dos variedades de fresas con las que cuenta el invernadero, José Sobrevela comentó que se tiene la intención de continuar solo con la jordana, la cual es menos susceptible a enfermedades, ácaros, araña ceniza y otras plagas.

Al caer la tarde, mientras se camina por los rincones de Al-Andalus Tropical los sentidos destellan al degustar en ese momento único lo que aquí se cosecha: las fresas.

 

Comentarios

Aún no hay comentarios...
Califique este artículo:
-
bottom of page