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24 de enero de 2017

El siglo XIX (II)

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En la ciudad había varios puntos comerciales donde se reunían todas las clases sociales, uno de ellos era el Mercado, la Plaza Vieja o Mercado Antiguo, ubicado en la calle del Comercio, que es el sitio donde está hoy el edificio de Telecomunicaciones, en la calle Isabel la Católica.

Era el sitio de reunión de muchos, sin importar su gusto, lo importante era escoger con su propia mano lo que fuese necesario para el menú de mediodía. Allí concurría Monsieur Gusard, experto y famoso por su olfato fino en la selección de las buenas carnes, las sabrosas aves y el mejor pescado.

En el párrafo anterior se refleja lo que eran las costumbres de los dominicanos, especialmente los hombres, de ir a seleccionar las carnes, las aves y el pescado en la dieta corriente, así como la locación de la comida al mediodía.

El hábito de seleccionar personalmente las carnes y las mejores viandas (comidas), que habría de lucir sobre los blancos manteles de sus casas solariegas, era tenido como formas de un verdadero “chic” en la sociedad de la época.

Un aspecto poco referenciado por los cronistas de antaño es el aspecto de salubridad, un retrato casi parecido al de los mercados de la actualidad. En la Plaza Mercado Público su panorama era el siguiente: alrededor de una lata de mondongo había una montonera de raspadura de cumba, junto a estas, otra montonera de conies que detallan por higuera, en forma circular, un atado de gallinas mal olientes, siguiendo el circulo ajíes, yuca, ñames, auyamas y toda otra clase de tubérculos.

El otro punto de interés era el mercado del Ozama, también conocido como la playa cercana a La Ceiba de Colón. Todo el lugar estaba poblado de casuchas que se dedicaban a los cafetines.

Y es que el mercado de la playa Ozama era abastecido por los campesinos que vivían a orillas de los ríos Ozama e Isabela y empleaban canoas indígenas hechas de un solo tronco, para el transporte.

En toda el área del mercado había negocios de diferentes clases, algunos eran kioscos, y allí se compraba muy barato cosas como gandul, caimito, cajuil, guayaba, tamarindo, yuca, batata, caimoní, totumas, gina, berenjenas, zapote, mamey, así como la yerba para el forraje, haces de cañas dulces, tablas de palma y horcones, yaguas, etc.

 

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