top of page

5 de junio de 2017

A punto de Nieve, un lugar dulce, pintoresco y familiar

Sin calificaciones...
Compartir

“A punto de Nieve” atrapa. Tiene tantos detalles que es difícil descubrirlos todos en una sola visita, pero más allá de la curiosidad está la sensación de estar en un lugar propio de los cuentos de hadas con espacios que encantan, delicias que conquistan el paladar y atenciones que hacen que el cliente se sienta parte de la familia.

Se trata de una dulcería artesanal, ubicada en Constanza, en los espacios exteriores del hogar de los esposos Ambiorix Núñez y Raysa Celeste Abud.

“No vendemos bebidas alcohólicas y el ambiente es totalmente familiar, por eso los padres confían en nosotros, pero también vienen con sus hijos y los amigos y amigas se reúnen aquí, después del trabajo, a tomarse un té, un café, un chocolate con churros...”, nos cuenta Ambiorix Núñez sobre la empresa en la que participa junto a su esposa, su suegra y su cuñado, el decorador Enmanuel Abud, que se ha encargado de llenar los ambientes de detalles que hacen que el lugar sea único.

Con orgullo señala que utilizan recetas de familia, guardadas en cuadernos amarillentos que delatan su antigua procedencia. De su suegra, llamada Raysa como la hija, es la masa de bizcocho que tanta demanda tiene para degustar en las instalaciones, como para festejar cumpleaños, bautismo, baby shower, bodas, encuentros, despedidas...

“Somos, en Constanza, pioneros en bizcocho para todo tipo de eventos sociales, además de trabajar los camuflajes, montajes y mesas de dulce. Tenemos, además, la línea blanca que tiene mucha demanda: polvorones, deditos de novias, alfajores, suspiritos y todos hechos con viejas recetas de familia”, amplía.

Ideales para las temperaturas del municipio son las bebidas calientes, entre las que destacan el té de fresa con un toque de hierbabuena como elemento decorativo, exquisito por su sabor y con un tono rosa que conquista; café negro, café con leche, el chocolate tradicional y el “hulk”, que gusta porque tiene un punto de menta.

Pero si lo que el cliente busca es bebida fría, puede escoger entre el jugo o la batida de fresa, una fruta que es todo un símbolo de Constanza; el jugo de cramberry, que además compran por galones para tomar en casa o mezclar con bebidas; los de naranjas, morirsoñando, chinola al natural y con leche; el “sueño de chocolate”, que además del ingrediente principal, lleva dulce de leche, café y crema chantilly, y el “Otoño en Constanza”, exquisita combinación de múltiples sabores.

Es un negocio muy demandante, explica Ambiorix. Aunque abre al público de dos de la tarde a nueve de la noche, no dejan de recibir clientes en la mañana mientras están enfocados en reponer la producción, porque todo lo que venden es fresco.

En lo que se refiere a bizcocho, completo o por porciones, el abanico es amplio, desde el tradicional de vainilla con relleno y tope de frutas como fresa, piña, ciruela o guayaba; los rellenos de una crema pastelera especial de la casa; las delicias elaboradas con diferentes frutas, el selva negra, otras variedades de chocolates; los cheesecake, tarta de queso con tope de chocolate y base de galleta Oreo; y el “bizcocho imposible”, mezcla de bizcocho y flan, llamado así por lo difícil que resultó en sus inicios.

Para completar la oferta, cuentan con una línea de picaderas en la que figuran quipes, croquetas, empanadas, egg roll, palitos de mozzarella y bolas de quesos.

En cada propuesta está el sello de la cocina de familia, lo que los llena de orgullo y lo que les ha permitido permanecer en la preferencia de los constanceros, quienes ya habían hecho famoso el bizcocho y otras delicias cuando hace cinco años formalizaron el negocio, en el local que actualmente ocupa, en la calle Saturnino Esparta, del Centro de la Constanza.

 

Comentarios

Aún no hay comentarios...
Califique este artículo:
-
bottom of page